miércoles, 21 de mayo de 2014

INFORMACIÓN RECOGIDA SOBRE COOPERATIVISMO


      En nuestro día a día, tenemos contacto permanente con diferentes cooperativas, aún sin percibirlo, visitamos, adquirimos productos, o sencillamente pasamos por cooperativas de diferentes índoles.

     Cada cual con un fin, con diferentes normativas estatutarias, dimensiones y número de miembros; las cooperativas son instituciones que pueden ir desde a una asociación  de trabajadores en torno a la producción y/o comercialización de diferentes bienes o servicios, como también pueden constituir verdaderas instituciones financieras que tienen por fin facilitar el ahorro y el crédito a todos sus miembros. Otras cooperativas muy presentes en nuestra sociedad, son las de Viviendas, donde un grupo de personas mediante la ayuda mutua, pueden construir sus viviendas y tener acceso a mejores condiciones de financiación de las mismas.





    Como mencionábamos, diferentes serán los fines, así como las reglamentaciones estatutarias de una Cooperativa, sin embargo el concepto de cooperación es bien claro y acompaña a las mismas desde su génesis y orienta sus actividades a lo largo de sus historias institucionales; cooperación significa: obrar conjuntamente con otros para alcanzar un fin común; precisamente esta definición nos perite ampliar nuestra idea de cooperativas mas allá de instituciones con personerías jurídicas, estatutos, asambleas, etc. Y llevarnos a la posibilidad de utilizar el término para diferentes tipos de asociaciones humanas por un objetivo compartido y donde sus miembros posean un vínculo de pertenencia que les haga poner los intereses grupales por encima de los individuales. Con esta nueva dimensión que tomamos a partir de la idea de cooperación, podemos asociar la misma a diferentes entornos sociales como el deporte, la religión, la política, la educación, etc.

  De todas formas es oportuno mostrar algunos pilares presentes en toda organización cooperativa





En lo referente a la educación, la idea de cooperativismo, está muy presente, no solo en lo referente a modelos de aprendizaje, a metodologías didácticas y a aportes pedagógicos, sino que además la idea de creación de cooperativas y todo lo que conlleva el trabajo cooperativo y la ayuda mutua, están presentes en las instituciones educativas, tras diferentes iniciativas de generar cooperativas de estudiantes o cooperativas escolares; las cuales se rigen por principios de colaboración, diálogo, autonomía, trabajo, democracia y solidaridad.
Estas iniciativas, promueven diferentes valores cívicos, vinculados a los principios antes mencionados, además de fomentar la imaginación la creatividad, el trabajo en equipo, y de alguna forma además orientar vocacionalmente a los estudiantes.
El resultado de estos trabajos, además del alcance de los fines primarios de la cooperativa, se podrá observar además en los miembros una mejor capacidad de actuar socialmente, capacidad que se ve reflejada tanto en el ámbito familiar, y entre sus pares.

En nuestro país las cooperativas escolares son una realidad que es llevada adelante por docentes y alumnos de un gran número de instituciones, y sin duda un ejemplo de aprendizaje multidisciplinario, de compromiso y de aporte a la sociedad.









 Wilson Correa




martes, 20 de mayo de 2014

domingo, 18 de mayo de 2014

CONCLUSIONES ACERCA DE COOPERATIVISMO
          Una vez, elegido el tema Cooperativismo, dentro del eje temático “Educación para la Paz”, y orientando la reflexión hacia una mirada filosófica del propio cooperativismo en la educación, y sin olvidar el concepto de cooperación, o sea,  obrar conjuntamente con otros para alcanzar un fin común; logramos encontrar en la historia de las ideas innúmeras menciones al cooperativismo, aunque casi siempre, bajo otras nomenclaturas, pero siguiendo fielmente el concepto que mencionamos.
Desde antes de que pudiéramos advertir un pasaje del mito al logos, o de que la pre ciencia de diferentes civilizaciones modificara su mirada cosmológica hacia una más humanista , o dicho de otra manera, se preocupara también del estudio de fenómenos sociales y no solamente de los naturales;  a priori mismo de estos cambios de enfoque, podemos advertir la presencia del cooperativismo en la trasmisión de conocimiento.
En las sociedades arcaicas, las mitologías, no solamente eran historias sobrenaturales que narraban como los dioses crearon al mundo, eran también fuente de pautas de comportamiento  y de enseñanza moral. Dicho esto, tenemos un ejemplo de la idea de cooperativismo en la obra Teogonía del griego Hesíodo, un relato mítico fascinante, pero que esconde en su interior una unión de fuerzas orientadas por la búsqueda de un bien común, en este caso es la unión de Zeus y otros dioses, para derrotar a Kronos y al resto de los titanes. En este caso el relato muestra como la ayuda mutua puede lograr objetivos muy altos, imposibles de alcanzar separadamente, es este caso el bien común era el fin de una tiranía divina.
Ya avanzados algunos siglos, y ya sin la influencia social de las mitologías, pero aún en Grecia, encontramos un ejemplo de lo que podemos llamar cooperativismo para la educación, quizá uno de los con mayor influencia en nuestra historia; precisamente este ejemplo nos es acercado por Sócrates y Platón, y consiste en el método dialéctico, que en definitiva no es más que conquistar el conocimiento y llegar hasta él, a través del diálogo,  los aportes de cada uno de los participantes permitirán que las ideas que se discutan sean abordadas con mayor precisión y con mayor sentido crítico; en otras palabras, cada interlocutor colabora para llegar a un fin común, el conocimiento.
Se podrían seguir brindando ejemplos de cómo la cooperación está y estuvo presente a lo largo de la Historia de las Ideas, y como varias ramas del saber se consolidaron en este sentido, como lo son la psicología, y la pedagogía, en los ámbitos más cercanos a la Educación; sin embargo, como ya lo hemos mencionado en diferentes foros y tareas a lo largo del curso, asumimos una postura constructivista en nuestro afán de generar habilidades de reflexión, de capacidad crítica, y de conquista de conocimiento, en y por nuestros alumnos; y con esta meta planteada podemos concluir que, la asociación de esfuerzo, la interacción constante, y el diálogo permanente, no son más que métodos de cooperación dónde nuestra finalidad común es el aprendizaje.

Wilson Correa